Andrés Ortigosa presenta una comunicación sobre la muerte en Hegel en el XV Congreso de la Sociedad Hispánica de Antropología Filosófica»
Hegel trata en sus Lecciones sobre filosofía de la historia la cuestión acerca de cómo caen y surgen nuevas naciones. Esto va más allá de la teoría de Hegel del movimiento del espíritu, por el que comienza en oriente y paulatinamente llega hasta occidente (concretamente, a Alemania en su tiempo).
Hegel también propone una génesis y unas condiciones de caducidad de las naciones. Para ello, Hegel emplea curiosamente las mismas expresiones y el mismo proceso que cuando explica en su Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio la muerte de un ser vivo. Esto produce un paralelismo entre la temporalidad natural y la espiritual.
Para tratar el tema enunciado en el párrafo anterior, primero hay que comprender el sentido de la temporalidad en la filosofía de Hegel. Existe la temporalidad natural y la histórica, y aunque próximas, no son la misma temporalidad.
Para ilustrar la anterior idea hay que avanzar en la Ciencia de la lógica para comprender a qué se refiere con «especie». Para ello, primero hay que considerar que Hegel expone esa noción cuando trata del concepto concreto (konkrete Begriff). En esta noción, lo particular se debe contener en lo universalidad, no por ser superior, sino por ser reflejo de este. Hegel lo enunció así:
«Lo particular contiene la universalidad, que constituye su sustancia; el género está inalterado en sus especies; las especies no son distintas de lo universal [...]. Al mismo tiempo, la diversidad de los mismos, por mor de la identidad de éstos con lo universal, es en cuanto tal, universal: es totalidad. Por tanto, lo particular no contiene solamente lo universal, sino que también a través de su determinidad lo expone» (GW 12, 37 / CL II, 157).
Pero para Hegel no basta con quedarnos en el plano lógico, o metafísico, sino que si es verdadero entonces tiene que poderse observar en la realidad porque para de Idea a Concepto. Así, en las filosofías reales (Filosofía de la Naturaleza y Filosofía del Espíritu).
En la Filosofía de la Naturaleza lo encontramos cuando en el §375 de la Enciclopedia Hegel expone el sentido de la especie animal en tanto que colectividad. En este parágrafo se dice que la especie es lo universal mientras que el individuo animal es lo caduco. La noción de especie, así, recibe su sentido por la caducidad del individuo, a su carácter transitorio. A su vez el individuo es el que refleja y contiene a la totalidad de la especie. Esto es la realización de lo particular a través de lo universal del concepto concreto expuesto anteriormente.
Pues bien, esto mismo ocurre con la filosofía de la historia de Hegel. Como Peperzak puso de relieve (1992, pp. 337-339) hay un paralelismo bastante evidente entre especie-individuo y nación-historia. Este se debe a que de la misma manera que la transitoriedad y muerte del individuo es la que da sentido a la especie como colectivo, así también ocurre que la caducidad y muerte de las diferentes naciones son las que otorgan sentido a la historia en su conjunto. Además, igual que la especie se reflejaba en cada individuo, así también la historia se refleja en cada una de las grandes naciones que han sido motor de la historia —para Hegel, a saber: oriente, antigua Grecia, Roma y Alemania—. Como bien adujo Amengual,
«Hegel pone el paralelismo entre el proceso orgánico de la especie y el histórico [...]. De la misma manera que la especie muestra la particularidad y caducidad de los animales, así también la historia universal muestra la de los pueblos, las naciones, los estados, los imperios y las culturas» (Amengual 2021, p. 238).
No obstante, aunque esté demostrado este paralelismo, queda por verificar si, como propongo, aquí Hegel se mueve bajo el konkrete Begriff. Además, en caso de ser así, entonces habría todo un aparataje metafísico que dotaría de sentido no solo a la muerte de los individuos animales (incluidos aquí seres humanos), sino también a la caída de las grandes naciones e imperios. Siendo esto así, como trataré de demostrar en la ponencia, entonces hay toda una teoría hegeliana sobre el sentido de la muerte a nivel de individual
Hegel también propone una génesis y unas condiciones de caducidad de las naciones. Para ello, Hegel emplea curiosamente las mismas expresiones y el mismo proceso que cuando explica en su Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio la muerte de un ser vivo. Esto produce un paralelismo entre la temporalidad natural y la espiritual.
Para tratar el tema enunciado en el párrafo anterior, primero hay que comprender el sentido de la temporalidad en la filosofía de Hegel. Existe la temporalidad natural y la histórica, y aunque próximas, no son la misma temporalidad.
Para ilustrar la anterior idea hay que avanzar en la Ciencia de la lógica para comprender a qué se refiere con «especie». Para ello, primero hay que considerar que Hegel expone esa noción cuando trata del concepto concreto (konkrete Begriff). En esta noción, lo particular se debe contener en lo universalidad, no por ser superior, sino por ser reflejo de este. Hegel lo enunció así:
«Lo particular contiene la universalidad, que constituye su sustancia; el género está inalterado en sus especies; las especies no son distintas de lo universal [...]. Al mismo tiempo, la diversidad de los mismos, por mor de la identidad de éstos con lo universal, es en cuanto tal, universal: es totalidad. Por tanto, lo particular no contiene solamente lo universal, sino que también a través de su determinidad lo expone» (GW 12, 37 / CL II, 157).
Pero para Hegel no basta con quedarnos en el plano lógico, o metafísico, sino que si es verdadero entonces tiene que poderse observar en la realidad porque para de Idea a Concepto. Así, en las filosofías reales (Filosofía de la Naturaleza y Filosofía del Espíritu).
En la Filosofía de la Naturaleza lo encontramos cuando en el §375 de la Enciclopedia Hegel expone el sentido de la especie animal en tanto que colectividad. En este parágrafo se dice que la especie es lo universal mientras que el individuo animal es lo caduco. La noción de especie, así, recibe su sentido por la caducidad del individuo, a su carácter transitorio. A su vez el individuo es el que refleja y contiene a la totalidad de la especie. Esto es la realización de lo particular a través de lo universal del concepto concreto expuesto anteriormente.
Pues bien, esto mismo ocurre con la filosofía de la historia de Hegel. Como Peperzak puso de relieve (1992, pp. 337-339) hay un paralelismo bastante evidente entre especie-individuo y nación-historia. Este se debe a que de la misma manera que la transitoriedad y muerte del individuo es la que da sentido a la especie como colectivo, así también ocurre que la caducidad y muerte de las diferentes naciones son las que otorgan sentido a la historia en su conjunto. Además, igual que la especie se reflejaba en cada individuo, así también la historia se refleja en cada una de las grandes naciones que han sido motor de la historia —para Hegel, a saber: oriente, antigua Grecia, Roma y Alemania—. Como bien adujo Amengual,
«Hegel pone el paralelismo entre el proceso orgánico de la especie y el histórico [...]. De la misma manera que la especie muestra la particularidad y caducidad de los animales, así también la historia universal muestra la de los pueblos, las naciones, los estados, los imperios y las culturas» (Amengual 2021, p. 238).
No obstante, aunque esté demostrado este paralelismo, queda por verificar si, como propongo, aquí Hegel se mueve bajo el konkrete Begriff. Además, en caso de ser así, entonces habría todo un aparataje metafísico que dotaría de sentido no solo a la muerte de los individuos animales (incluidos aquí seres humanos), sino también a la caída de las grandes naciones e imperios. Siendo esto así, como trataré de demostrar en la ponencia, entonces hay toda una teoría hegeliana sobre el sentido de la muerte a nivel de individual