Andrés Ortigosa
Andrés Ortigosa presenta una comunicación sobre la muerte en Hegel en el XV Congreso de la Sociedad Hispánica de Antropología Filosófica»
11/10/24 10:28
Hegel trata en sus Lecciones sobre filosofía de la historia la cuestión acerca de cómo caen y surgen nuevas naciones. Esto va más allá de la teoría de Hegel del movimiento del espíritu, por el que comienza en oriente y paulatinamente llega hasta occidente (concretamente, a Alemania en su tiempo).
Hegel también propone una génesis y unas condiciones de caducidad de las naciones. Para ello, Hegel emplea curiosamente las mismas expresiones y el mismo proceso que cuando explica en su Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio la muerte de un ser vivo. Esto produce un paralelismo entre la temporalidad natural y la espiritual. Leer más:
Hegel también propone una génesis y unas condiciones de caducidad de las naciones. Para ello, Hegel emplea curiosamente las mismas expresiones y el mismo proceso que cuando explica en su Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio la muerte de un ser vivo. Esto produce un paralelismo entre la temporalidad natural y la espiritual. Leer más:
Andrés Ortigosa publica «Filosofía del nosotros. Yo, el otro y la humanidad»
10/10/24 17:32

Andrés Ortigosa y Juan José Padial ponentes en un congreso con sendas conferencias sobre la interacción entre materia y espíritu en Schelling y Hegel
15/07/24 17:59
Andrés Ortigosa y Juan José Padial han presentado sendas ponencias en el curso de verano de la Fundación Tatiana sobre Los filósofos y la interacción entre materia y espíritu.
Según Juan J. Padial, el tema de las relaciones e interacciones entre la materia y el espíritu recibió una original y compleja elaboración por parte de Hegel, quien recibe críticamente las principales posturas elaboradas históricamente sobre el tema, discute la idoneidad de las ciencias empíricas y filosóficas que lo tratan, y propone una serie de tesis, a distintos niveles (ontológico, físico y antropológico) para caracterizar lo físico, material o natural por una parte, y lo mental o espiritual por otra. Tras ello establece las relaciones e interacciones que se dan entre sendas realidades.
Según Andrés Ortigosa, Schelling es un autor que ha ofrecido una pluralidad interpretativa dentro de cada obra. Sin embargo, siguiendo de cerca la lectura de Jacobs, puede entenderse a sus escritos filosóficos como un gran sistema. Al ser así, este sistema tendría tres momentos, acordes a cada periodo de su vida. En cada momento Schelling busca un incondicionado diferente sobre el que filosofar. Así, primero con la filosofía trascendental Schelling llegó al Yo como incondicionado. Después, con la filosofía de la naturaleza, Schelling propuso la Naturaleza. Finalmente, Schelling propone a Dios, de manera en que en el fondo, era Dios quien había originado tanto al Yo como a la Naturaleza.
Según Juan J. Padial, el tema de las relaciones e interacciones entre la materia y el espíritu recibió una original y compleja elaboración por parte de Hegel, quien recibe críticamente las principales posturas elaboradas históricamente sobre el tema, discute la idoneidad de las ciencias empíricas y filosóficas que lo tratan, y propone una serie de tesis, a distintos niveles (ontológico, físico y antropológico) para caracterizar lo físico, material o natural por una parte, y lo mental o espiritual por otra. Tras ello establece las relaciones e interacciones que se dan entre sendas realidades.
Según Andrés Ortigosa, Schelling es un autor que ha ofrecido una pluralidad interpretativa dentro de cada obra. Sin embargo, siguiendo de cerca la lectura de Jacobs, puede entenderse a sus escritos filosóficos como un gran sistema. Al ser así, este sistema tendría tres momentos, acordes a cada periodo de su vida. En cada momento Schelling busca un incondicionado diferente sobre el que filosofar. Así, primero con la filosofía trascendental Schelling llegó al Yo como incondicionado. Después, con la filosofía de la naturaleza, Schelling propuso la Naturaleza. Finalmente, Schelling propone a Dios, de manera en que en el fondo, era Dios quien había originado tanto al Yo como a la Naturaleza.